UNA VACUNA CONTRA LA HEPATITIS C SE CONFIRMA SEGURA EN HUMANOS

Una vacuna contra la hepatitis C ha demostrado ser segura en un ensayo en fase I, cuyos resultados se publican hoy en Science Translational Medicine. Esta vacuna imita la inmunización natural, elevando los niveles de linfocitos T contra el virus.

 

Las vacunas convencionales, basadas en la acción de los anticuerpos, no tienen muchas posibilidades de éxito con ciertos virus como el del sida o el de la hepatitis C, que exhiben una alta variabilidad. De ahí que se investigue en otras estrategias, como ocurre con esta nueva inmunización, que ya ha superado con éxito el estudio de seguridad en pacientes.

Una de las autoras principales del trabajo, Eleanor Barnes, de la Universidad de Oxford, destaca que en el ensayo se ha conseguido inducir un aumento de los niveles de linfocitos T “histórico” en todos los sujetos vacunados. “Se ha medido en miles de unidades: nunca habíamos visto un crecimiento tan elevado en las vacunas con células T”.

Vector adenoviral

Ese crecimiento de la cantidad de linfocitos T CD4 y CD8 alcanzado por la vacuna se ha logrado mediante el empleo del vector viral MVA. Las siglas corresponden aVaccinia modificado de Ankara, un conocido de los investigadores en este tipo de vacunas. Es un virus atenuado que ya fue empleado en la erradicación de la viruela. El vector codifica partes específicas del virus de la hepatitis C, con lo que su alcance es mucho mayor que el que puede ofrecer una vacunación basada en la acción de los anticuerpos.

“La nueva inmunización ha conseguido elevar en cantidades muy llamativas los linfocitos T CD4 y CD8 de los sujetos vacunados”

La vacuna ya se encuentra en la fase IIB de ensayo clínico, donde será probada en centros de Baltimore y San Francisco como prevención de la infección por el VHC entre usuarios de drogas intravenosas. Los resultados de esos trabajos seguramente estarán listos en 2016.

Para Barnes, el hallazgo de una vacuna contra la hepatitis C es la solución real de este grave problema de salud pública -con casi 200 millones de afectados en todo el mundo-. “Los nuevos fármacos contra la hepatitis C han supuesto un avance importante, pero son tratamientos caros (en torno a los 38.000 euros en el Reino Unido por paciente), por lo que no resultan en absoluto accesibles para todos los pacientes”.

Mejor prevenir que curar

Los avances con las terapias de la hepatitis C están transformando el abordaje de estos pacientes, pero distan de ser la solución en algunos países donde la infección está aumentando. Por un lado, el elevado precio de las terapias dificulta su acceso, pero, además, como recuerda Eleanor Barnes, son fármacos que se administran durante varias semanas, lo que resulta muy difícil en zonas donde no hay una infraestructura sanitaria sólida. A ello se suma que estos tratamientos tampoco eliminarían el riesgo de reinfección.

diariomedico.com   6-11-14

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